por J. Manuel Rivero

Casi sin darnos cuenta hemos entrado de lleno en el nuevo futuro. Estamos en un mundo totalmente diferente al que hemos conocido en estas últimas décadas. Prácticamente todos los elementos que rodean nuestra vida están presididos por la tecnología y la digitalización.

El trabajo, la educación, la salud, las finanzas, las compras… todo está evolucionando a una velocidad que nunca antes habíamos visto. Enrique Dans detalla de manera muy pormenorizada en su libro Viviendo el Futuro esta nueva realidad que de manera muy sigilosa ha llegado para quedarse.

Poca presentación necesita Enrique Dans, una verdadera autoridad en digitalización y nuevas tecnologías. Dans es profesor en el IE Business School, colaborador en numerosas publicaciones nacionales e internacionales, divulgador, conferenciante, escritor y prestigioso blogger.  En 2010 publicó  Todo va a cambiar   (Ediciones Deusto) donde expone su visión de cómo el ser humano necesariamente tiene que evolucionar y adaptarse al cambio.

Ahora, en esta nueva publicación Viviendo el futuro ( Ediciones Deusto, 2019) Dans describe como muchas realidades cotidianas han iniciado el camino hacia la transformación digital, un viaje que puede ser largo y emocionante en el cual la única frontera será la imaginación del ser humano.

La irrupción de la tecnología en la educación y la sanidad

Asegura el autor que “la tecnología lleva muchos años disminuyendo barreras de entrada” y esto lo podemos constatar cuando observamos que ya no son solo los nativos digitales los que dominan con soltura y solvencia las nuevas tecnologías.   Son muy interesantes los capítulos que el autor dedica a la educación y la sanidad. El autor reflexiona sobre cómo la irrupción de estas nuevas tecnologías de la información y el libre acceso a prácticamente todo el conocimiento universal nos obliga a replantear el papel  de la educación tal y como hoy la conocemos. Es un  modelo de enseñanza que permanece anclado en el pasado, que premia y evalúa al alumno casi de manera exclusiva por su capacidad para memorizar textos y lecciones.

En un mundo en el cual el conocimiento avanza como nunca antes lo hizo parece que no tiene mucho sentido formar a los nuevos profesionales en base a la retención de ideas y principios que pueden estar sesgados o simplemente pueden quedar desactualizados. Dans determina que lo verdaderamente importante es capacitar al alumnado en la búsqueda, análisis y contraste de la  información. Se hace necesario un nuevo modelo que contribuya a desarrollar la capacidad del individuo para adaptarse al cambio y estimularlo para que adopte la idea de reciclaje y formación continua.

El autor pone como ejemplo que grandes corporaciones como Google han cambiado sus procesos de reclutamiento de personal en los que ya no son tan determinantes las grandes clasificaciones académicas y si las actitudes de los candidatos, especialmente su flexibilidad, capacidad para adaptarse al cambio, habilidades de comunicación, y sobre todo,  el pensamiento crítico.

Modelos sanitarios preventivos

Dans apunta que las nuevas tecnologías nos deberían estar conduciendo a un modelo sanitario preventivo. Los nuevos dispositivos móviles, la inteligencia artificial o el Internet de las Cosas  permiten desarrollar modelos para trabajar sobre el concepto «prevenir antes que curar». En este sentido hay muchas voces que desde hace tiempo vienen asegurando que una sanidad gratuita y universal será posible en aquellas sociedades que impulsen  una filosofía que profundice en la prevención.

La realidad actual es que los sistemas sanitarios sufren los costos más elevados cuando se hace necesario hospitalizar enfermos crónicos que sufren capítulos crisis. Es en ese momento, el de la hospitalización, donde los costos se multiplican porque requieren de tratamientos de alto valor y la atención de mucho personal especializado. El nuevo sistema que se debe imponer es capacitar a este tipo de enfermos crónicos con herramientas digitales que les ayuden a auto-gestionar  su enfermedad en casa para reducir o minimizar los riesgos de una posible crisis y su posterior hospitalización.

Robots que eliminan puestos de trabajo y políticos que no cambian la bombilla

Dans también apunta interesantes reflexiones sobre la nueva realidad del trabajo que ofrece un alto grado de  incertidumbre al comprobar que los robots y las máquinas sustituyen a las personas en un gran número de actividades. Es una realidad que ya nos rodea y que crecerá de modo exponencial.

Dans también apunta la necesidad de replantear el modelo energético porque la emergencia climática  ya no es un problema de futuro. Se trata de una realidad con la que  convivimos y de la cual ya tenemos constancia de sus efectos nocivos. El autor analiza diferentes estudios y análisis que aseguran que en poco más de veinte años, en 2040, la humanidad empezará a vivir una verdadera crisis planetaria para la que se auguran escenarios de pesadilla con la desaparición de numerosas especies, incendios descontrolados, hambrunas generalizadas en algunos territorios, sequías ect.  Algunos de estos informes  y estudios que analiza el autor, pronostican que el año 2050 podría ser el principio del fin de la civilización humana.

Muy interesante también el capítulo dedicado la política. El propio título del capítulo es muy esclarecedor sobre su contenido: ¿Cuántos políticos hacen falta para cambiar una bombilla?  Es una excelente metáfora porque el planeta en su conjunto necesita cambiar con urgencia esa bombilla. Según el análisis pormenorizado que realiza el autor parece muy difícil que los poderes políticos sean capaces de unir esfuerzos para realizar ese cambio que es absolutamente necesario para corregir y minimizar los efectos más negativos que está teniendo la evolución de la humanidad.